domingo, 17 de enero de 2016

Los 10 mandamientos de una madre

Ahora eres mamá, y eso significa que, en cierto modo, te has casado con Dios, que no es otro que un pequeño ser babeante al que llamas hijo.
Encomendada en cuerpo y alma a la sagrada tarea de criar a ese adorable retoño, has de tener en cuenta que, como cualquier otro culto, la maternidad se rige también por una serie de preceptos.
Conviene que los tengas muy presentes y los repitas cada mañana, para no olvidarte de ninguno.


Querida madre, estos son tus mandamientos:

1. Amarás a tu bebé sobre todos los bebés. Y lo harás aunque sea más feo y llorón que el de la vecina, o el de esa instagramer famosa. Porque es el tuyo, y es perfecto.

2. No volverás a tomar el nombre de tu madre -ni de ninguna otra madre- en vano. Porque -amiga mía- el archi-anunciado momento "cuando seas madre lo entenderás" por fin llegó. Y quizás no entiendas todas esas situaciones que, según te amenazaron, algún día entenderías, pero ahora ya sí sabes lo que es ser una madre. Y eso no se toma a la ligera.

3. Santificarás las fiestas. Eso sí, cocinando como una esclava, aguantando estoicamente los embistes de la familia política -y no política- y luchando por no acabar llorando en el baño y pagándolo con el turrón. Eso sí, el día 7 de Enero cobrará un nuevo, sorprendente y precioso significado para ti.

4. Honrarás a tu padre y a tu madre. Y tratarás de no criticar demasiado a tu suegra porque, algún día, tú también serás una (ver punto 2).

5. No matarás al padre de la criatura cuando diga que tiene sueño después de haberse pasado la noche roncando mientras tú consolabas a un bebé colicoso.

6. No cometerás actos impuros hasta que el niño cumpla 18 años, porque no te va a dejar, y para cuando te deje ya no tendrás ganas, o estarás demasiado cansada, o te quedarás embarazada de nuevo.

7. No robarás fotos a tu bebé día y noche sin descanso en plan madre paparazzi, y las publicarás en Facebook e Instagram, todas iguales, porque algún día te odiarán por pesada.

8. No darás falso testimonio acerca de lo bien que duerme tu hijo del tirón, él solito en su cuna, lo bueno que es, lo adelantado que va en todo, lo mucho que le gustan las verduras, las buenas notas que saca, etc. porque las que no son madres no valoran este tipo de logros, y las que lo son sabrán que es mentira.

9. No tendrás deseos impuros con el marido de la Pataki, ni con ningún otro papá buenorro de esos que aparecen en la cuore portando a sus bebés ideales.

10. No codiciarás la tripita plana ajena que lucen las mamá-extraterrestres tan sólo 1 mes después del parto. Porque, en efecto, haberlas haylas, y no sólo famosas. (Véase también punto 5: No matarás).

Así sea.